Buenas noches amigos, hoy de nuevo tenemos enseñanzas de ciberseguridad a través de las películas de Disney, en esta ocasión el turno es para una historia muy entretenida, cuyo protagonista ha usado Disney desde 1968 en varias de sus películas, analizaremos el remake de 2005 “Herbie a tope”. 

Veamos de qué va la historia que nos cuenta esta película 

Herbie es un Volkswagen escarabajo blanco con voluntad y pensamientos propios, en esta ocasión compartirá aventuras con Maggie Peyton, una joven que se acaba de graduar en periodismo deportivo y su padre quiere regalarle un coche.  

Maggie elige a Herbie, el desenfrenado Volkswagen que piensa por su cuenta, y decide competir en la durísima categoría NASCAR. Con los nuevos trucos que esconde Herbie bajo el capó, Maggie intentará entrar en el libro de los récords, durante la conducción descubrirá que Herbie en ocasiones hace un poco lo que le da la gana … 

Una película muy divertida, que durante 101 minutos, te mantiene entretenido. Muy recomendable para ver en familia, por supuesto final Feliz, que es de Disney. 

Bueno, hoy la película venia al pelo, podíamos hablar del coche fantástico también, pero Herbie es más simpático que kitt. 

Vamos a actualizar la historia, o más bien vamos a traerla a nuestros días: 

Herbie sería un choche autónomo, con inteligencia artificial que le hace elegir las mejores opciones ante los problemas que se le planteen. Bien, este tipo de vehículos pueden tener una conducción mixta, con interactuación hombre máquina. 

Esto está muy bien cuando el humano mete la pata, por ejemplo un despiste, estar adormilado, sentirse indispuesto, en fin cualquier problema eventual que podemos tener al volante, y ante estas situaciones el coche toma una decisión para corregir esa situación. 

Por poner un ejemplo, antes el control de cambio involuntario de carril hacía que si pisabas la raya que delimita el carril sin poner el intermitente sonaba un pitido para llamar la atención del conductor, sin embargo ahora los hay que si detectan ese cambio involuntario de carril, en lugar de pitar, mueven el volante para volver al carril. Esto está muy bien para evitar ciertos peligros, pero en otras ocasiones esta situación puede ser la que ocasione el problema llevando al conductor a perder el control. 

Eso es lo que hacer Herbie en la película y lleva a su conductora a estar un poco perdida al volante. 

Hoy en día, los equipos de estos coches de carreras tienen su departamento de ciberseguridad para evitar que sus coches sean hackeados aprovechando esa hiperconectividad, que por otro lado es necesaria para controlar todo lo que ocurre en el coche e incluso modificar su comportamiento cambiando parámetros de configuración incluso del motor. 

Por lo que podemos ver dos tipos de problemas de seguridad de este tipo de vehículos, una mala decisión de la inteligencia del coche, un ataque contra los sistemas del vehículo a través de sus conexiones.